El diputado general de Álava, Ramiro González, y la diputada de Equilibrio Territorial, Laura Pérez Borinaga, visitaron el pasado viernes el notable avance de la cuarta fase del programa de renovación de infraestructuras y pavimentación del casco histórico de Laguardia. Esta intervención, estratégica por su complejidad técnica y su impacto patrimonial, persigue modernizar los servicios urbanos, reforzar la seguridad ciudadana y preservar el valioso entramado de bodegas subterráneas que caracteriza a la villa. Con un presupuesto total de 1.543.035,12 euros —de los cuales la Diputación Foral aporta 1.220.348,46 euros, es decir, el 79 %—, los trabajos se encuentran en un estado muy avanzado de ejecución.
Renovación integral del anillo histórico con refuerzo de bodegas subterráneas
La obra se desarrolla en un tramo especialmente delicado del anillo histórico, donde calles estrechas de entre tres y cuatro metros de ancho se asientan sobre bodegas situadas a escasa profundidad —entre 1,5 y 3 metros—. Este condicionante ha exigido soluciones técnicas de vanguardia y un refuerzo estructural exhaustivo del subsuelo para garantizar tanto la integridad de las cavas como la estabilidad del viario. Las actuaciones incluyen la renovación completa de la red de agua potable, la implantación de un sistema separativo para aguas residuales y pluviales, el soterramiento de las infraestructuras eléctricas, de alumbrado público y telefonía, así como la instalación de una nueva red de distribución de gas. Complementan el proyecto la reposición del pavimento para mejorar la accesibilidad y la estética urbana, y el reforzamiento específico del sostenimiento de las bodegas existentes.
Veinte años de planificación para una transformación sostenible
Este proyecto se enmarca en una hoja de ruta integral iniciada en 2004 con la aprobación de las Normas Subsidiarias, que ha guiado con rigor la transformación del centro histórico de Laguardia. A lo largo de estas dos décadas se han articulado instrumentos clave como el Plan Especial de Rehabilitación Integrada (PERI), el Plan Marco de Infraestructuras, auditorías técnicas especializadas y estudios geológicos e hidrogeológicos, además de documentos específicos para la conservación del sistema de bodegas. Desde 2011, tres fases previas ya han renovado con éxito el subsuelo urbano, modernizando servicios esenciales y consolidando la seguridad del patrimonio subterráneo.
Durante la visita, el diputado general subrayó el carácter ejemplar de la intervención: *»Laguardia está llevando a cabo una de las transformaciones urbanas más cuidadosas y ambiciosas de Álava. Esta cuarta fase no solo actualiza servicios básicos fundamentales, sino que protege un patrimonio único como sus bodegas subterráneas. La Diputación seguirá acompañando a Laguardia en este proceso, porque estas obras mejoran la calidad de vida de sus vecinos, dinamizan la economía local y preservan la singularidad que convierte a esta villa en un referente cultural y turístico de primer orden»*.

