
Laguardia ha estado hoy en Donostia sin moverse de Rioja Alavesa. El IV encuentro de Transis Lab, «De la longevidad a la solidaridad intergeneracional», celebrado en Tabakalera, ha puesto sobre la mesa los resultados de tres años de trabajo con personas mayores de pueblos de Euskadi, Navarra y Nueva Aquitania. Y entre las doce localidades que han formado parte del proyecto, la única de la comarca es Laguardia, junto a Muskiz y Aginaga.
Los números del encuentro invitan al optimismo: el índice de fragilidad de las personas participantes ha pasado de 26 a 23,2 puntos tras la intervención.
Un laboratorio para vivir mejor en los pueblos
Transis Lab es un laboratorio de innovación social para la longevidad y la solidaridad intergeneracional, liderado por el Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco y cofinanciado por el programa europeo Interreg Poctefa. Su idea es sencilla de contar y difícil de hacer: diseñar, probar, evaluar y compartir nuevas respuestas para que la gente pueda tener una vida más autónoma, más acompañada y más plena a cualquier edad.
Entre 2024 y 2026 ha trabajado con 165 personas mayores de Laguardia, Muskiz y Aginaga (Euskadi), el Valle de Sakana (Navarra), Orthez, Garazi y Urruña (Pirineos Atlánticos), y Haut-Adour y Val d’Adour (Altos Pirineos). El 49,1% vivía sola al empezar, y la mayoría eran mujeres: 130 frente a 35 hombres.
Para medir la fragilidad se utilizó la herramienta digital FRAGILAB, que mira la salud, los apoyos disponibles, las actividades, los vínculos, la movilidad, la accesibilidad y el acceso a servicios. Con ese retrato en la mano, a cada persona se le propuso una intervención a su medida.
Menos soledad y más apoyos cerca
Lo que más llama la atención es el cambio en el acceso a apoyos municipales: quienes no lo tenían han pasado del 74,5% al 34,5%. También ha mejorado el bienestar percibido. Quienes dicen no sentir tristeza ni soledad han subido del 55% al 65%, y la satisfacción con el apoyo social ha crecido del 73% al 80%.
La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, ha destacado que el valor de la herramienta está en conectar la valoración de la fragilidad con apoyos acordados y adaptados a cada persona, para avanzar hacia unos cuidados más personalizados, preventivos y cercanos. El viceconsejero de Bienestar, Iván Larraza, ha insistido en que detectar la fragilidad solo sirve si después llega una respuesta completa, y ha recordado que el bienestar no se construye únicamente desde los servicios sociales: hacen falta vínculos, sentimiento de pertenencia, un hogar o un empleo, y trabajar en red desde la corresponsabilidad.
Y ahora, ¿qué?
El reto ahora es que lo aprendido no se quede en una experiencia piloto. La red Transis Lab quiere dar continuidad al conocimiento generado y facilitar su uso en nuevas intervenciones y decisiones públicas, y para ello ya ha elaborado cinco guías.
La red se articula a través de un consorcio de administraciones y agentes de innovación de Euskadi, Navarra y Nueva Aquitania, entre ellos el Gobierno Vasco, el Gobierno de Navarra, el Département des Hautes-Pyrénées, la Universidad de Deusto, Garaian, Eusko Ikaskuntza, Zabalduz y Gérontopole Nouvelle-Aquitaine. En las ponencias y mesas redondas de hoy en Donostia han participado, entre otros, Guy Le Charpantier (ReSanté-Vous), Javier Castro-Spila (coordinador de Transis Lab), Txerra García de Eulate (Gobierno de Navarra), Andere Goirigolzarri (Grupo SSI), Anthony Pagis, Zuriñe Mindeguia, Itxaso Troyas, Kevin Gouraud e Isabel Madrid (UNCCAS y Monalisa).
Txomin Ruiz.