
La Diputación Foral refuerza en Álava la prevención frente a los incendios forestales con un plan anual que combina vigilancia, actuación rápida y medidas de autoprotección en las zonas donde el monte y los núcleos habitados se rozan más de cerca. El dispositivo contará con siete bases operativas, entre ellas la de Laguardia, y con bandas cortafuegos de 25 metros, ampliables hasta 50 en laderas con fuerte pendiente, para ganar seguridad y reducir la carga de combustible.
Un plan para todo el año
El Consejo de Gobierno Foral ha aprobado el Plan anual de prevención, vigilancia y extinción de incendios forestales de Álava para 2026, pensado para ordenar la respuesta en todo el territorio histórico. El documento pone el foco en la interfaz urbano-forestal, es decir, en esas zonas donde la vegetación y las viviendas conviven muy cerca y cualquier chispa puede complicar mucho la situación.
La planificación incluye el análisis de 434 núcleos urbanos y la clasificación de sus riesgos para preparar fichas individualizadas con medidas concretas de protección. En ese trabajo ya se ha probado una ficha piloto en Musitu, como modelo para afinar la respuesta en cada localidad.
Distancias de seguridad
Una de las medidas más visibles son las bandas cortafuegos, que tendrán una anchura de 25 metros y podrán llegar a 50 metros cuando el terreno suba hacia el núcleo y la pendiente supere el 30%. Estas franjas se trabajarán con desbroce, decapado y otras actuaciones sobre la vegetación para dejar más margen de maniobra y frenar la propagación del fuego.
Además, el plan contempla trabajos de selvicultura preventiva, podas, clareos y eliminación de restos para abrir el monte, separar masas de combustible y facilitar tanto la prevención como la extinción. La Diputación reserva 1.000.000 euros para estas labores, junto con ayudas específicas para particulares y entidades locales.
Bases y recursos
El operativo foral se apoya en siete parques de bomberos: Vitoria-Gasteiz, Nanclares de la Oca, Llodio, Agurain, Campezo, Laguardia y Espejo. A ello se suman autobombas forestales, vehículos cisterna, 4×4, tomas de agua revisadas, red TETRA, dos bulldozer y apoyo aéreo y mutuo cuando la emergencia lo requiera. [1]
También se mantienen dos cuadrillas forestales de TRAGSA para reforzar la prevención y la primera intervención en los meses de más riesgo, con una dotación de 628.923 euros.
Cuidado en cosecha
De cara a la campaña agrícola, la Diputación organizará tres jornadas informativas para recordar buenas prácticas y reducir el riesgo de incendio ligado a cosechadoras y otra maquinaria. Y ante el calor extremo, insiste en extremar la prudencia, respetar las meteoalertas y usar solo las barbacoas expresamente autorizada.
Txomin Ruiz.