
El Tribunal Supremo daba este lunes un portazo a la Abogacía del Estado. Ha rechazado su recurso y mantiene la suspensión cautelar del voto de las personas nacionalizadas gracias a la conocida como Ley de Nietos, lo que las deja fuera de las elecciones generales del 29 de noviembre. Lo ha hecho pese a que el Gobierno y la Fiscalía pedían levantarla. Según el Ejecutivo, el veto alcanza a unas 163.000 personas, aunque podrán votar quienes logren que su consulado certifique el exilio de sus familiares.
Una voz de la comarca en un debate de país
Desde Rioja Alavesa también ha habido respuesta. La Asociación’ La Pilastra‘, un colectivo de memoria histórica que echó a andar este mismo año en la comarca, lo dice sin rodeos: la decisión del Supremo merece «una profunda reflexión». Y lo hace con un recordatorio que pesa: el exilio provocado por la Guerra Civil y la dictadura separó a miles de familias de su tierra, de sus raíces y de su país, y sus consecuencias siguen presentes generaciones después. Para la asociación, la Ley de Nietos abrió una vía para que muchos descendientes recuperaran un vínculo que la historia les había arrebatado.
Detrás de cada expediente hay una historia
El mensaje de fondo es claro: no se puede hablar de memoria democrática sin hablar de justicia, reparación y reconocimiento, ni olvidar que tras cada expediente de nacionalidad hay familias marcadas por el exilio, la persecución y el desarraigo. Por eso defienden que reparar a las víctimas del franquismo y reconocer a sus descendientes debe seguir siendo un compromiso de nuestra democracia.
La suspensión es cautelar: el Supremo aún debe resolver sobre el fondo, algo que llegará pasadas las elecciones.
Txomin Ruiz.