
Llevan semanas con la llave en la mano y este lunes la han enseñado a toda Araba. ELA ha congregado en el Palacio de Congresos Europa de Vitoria-Gasteiz a sus delegados y delegadas del territorio para repasar, paso a paso, cómo va a transcurrir la huelga general del próximo 11 de noviembre, una cita que el sindicato quiere convertir en una movilización inmensa por el derecho a la vivienda y por unos salarios dignos.
El lema ya es todo un programa: ¡Tenemos la llave!, y detrás, un mensaje clarito: la vivienda es un derecho, no un negocio. La jornada coincide con la huelga convocada a nivel estatal por CCOO y UGT, pero ELA, que la convoca en Hego Euskal Herria junto a LAB, ESK, Steilas, Etxalde, Hiru y los sindicatos de vivienda, subraya que esta huelga tiene marco propio, igual que las 13 huelgas generales que ha protagonizado en los últimos 27 años. Su modelo, explicaron, se parece más a la huelga general feminista que a la del 17M.
Cómo será el día en Gasteiz y en el resto de capitales
En Gasteiz, el día arrancará sin piquetes en la primera hora. A las 8:30 habrá movilización de ELA en las cuatro capitales, a las 10:30 saldrán las columnas y a las 12:00 llegará la manifestación en la plaza Bilbo, que tendrá su segunda parte por la tarde con una nueva marcha. El resto de grandes convocatorias también tienen hora y lugar: Bilbao a las 12:30 en Arriaga, Donostia a las 12:30 en Pío XII, Eibar a las 12:00 en la plaza Untzaga, Iruñea a las 12:30 en la plaza del Castillo y Tutera a las 12:30 en la plaza de los Fueros
Una ola que viene de Madrid
La apuesta de ELA pasa por aprovechar la ola que ha levantado en Madrid el desahucio de Mari Carmen y el trabajo del Sindicato de Inquilinas, que ha devuelto la vivienda al centro del debate, para traerla a Hego Euskal Herria y presionar a unas instituciones que, recuerdan, tienen competencias de sobra para actuar. Sus prioridades son explicar qué está pasando con la vivienda, trabajar codo con codo con los sindicatos de vivienda, hacer una gran huelga y un gran día de movilización, y exigir que se legisle para la gente y no para los especuladores.

Los números y las diez reivindicaciones
Los números que maneja el sindicato, y que aportó en la asamblea, dibujan el panorama. En la última década, el precio de la vivienda ha crecido en Hego Euskal Herria el doble que los salarios, con subidas del 66% en la CAPV y del 63% en Navarra desde 2015. En el alquiler, los nuevos contratos de la CAPV se han encarecido un 48% entre 2016 y 2025, mientras los salarios subían un 32%. ELA añade que 136.000 personas esperan una vivienda protegida, que hay cerca de 70.000 viviendas vacías y que se pagan de media 67.000 euros en intereses a los bancos al comprar una casa.
Sobre esa base, el sindicato ha puesto diez reivindicaciones sobre la mesa: garantizar el derecho a la vivienda, prohibir la especulación y los desahucios, un salario mínimo propio de 1.500 euros, banca pública, subidas salariales por encima del IPC, más inversión en políticas de vivienda, rebajar los alquileres, acabar con los privilegios fiscales de los propietarios y prohibir la compra de viviendas a empresas.

Las dudas de quien piensa hacer huelga
A los delegados también se les entregó una hoja con las dudas de quien piensa hacer huelga. No existe obligación legal de avisar a la empresa, porque es un derecho fundamental, aunque si hay servicios mínimos conviene hacerlo. El día de huelga no se cobra y el descuento llegará en la nómina de noviembre, sin que quepa descontar vacaciones ni festivos. Quien esté en servicios mínimos solo debe hacer lo estipulado para su categoría, y es la dirección de la empresa la que tiene que designar a esas personas y comunicarlo en los días previos. Y quien trabaje en turno de noche puede hacer huelga la noche del 10 al 11 o la del 11 al 12, según la cadencia de los turnos, aunque ELA recomienda la primera para poder participar en los actos del día.
Para que nadie se quede sin llave, los delegados y delegadas llevarán a las empresas un guion de dos páginas y se pondrán manos a la obra con visitas, asambleas, reparto de propaganda persona a persona y carteles por todas partes. Hay poco tiempo y mucho por hacer se señala desde este sindicato.
Txomin Ruiz.