
Esa gotera que lleva tres inviernos esperando, la ventana que silba con el cierzo, la cocina que pide a gritos una segunda vida… La Diputación de Álava acaba de abrir el grifo de las ayudas con una convocatoria extraordinaria de 300.000 euros (90.000 para 2026 y 210.000 para 2027) pensada para quienes viven en los pueblos alaveses.
Se agotó el dinero, y por eso hay más
El motivo es simple: hay hambre de reforma. Las cuatro convocatorias anteriores agotaron todos sus fondos y la ordinaria de este año ha recibido un aluvión de solicitudes. Con este empujón, la Diputación quiere que más hogares rurales puedan ponerse manos a la obra.
El dinero sirve para obras de conservación y rehabilitación, accesibilidad, mejora de la calidad y la sostenibilidad de la vivienda y actuaciones de eficiencia energética.
¿Quién puede pedirlas?
Personas físicas residentes en núcleos de menos de 1.500 habitantes, dentro de municipios de menos de 20.000, que sean propietarias, inquilinas, usufructuarias o tengan cualquier otro derecho de uso sobre la vivienda que quieren rehabilitar.
¿Cuánto se puede conseguir?
– Con carácter general, la subvención cubre el 25% del coste subvencionable, con un máximo de 20.000 euros por vivienda.
– Ese porcentaje sube si la obra incluye eficiencia energética y también en los núcleos con mayor vulnerabilidad demográfica.
– En las localidades con más riesgo de despoblación, la ayuda puede llegar a 23.000 euros, y hasta 26.000 si además se actúa en eficiencia energética.
¿Y en Rioja Alavesa?
Aquí toca mirar la letra pequeña. Según los anexos de la convocatoria ordinaria de este año, El Campillar (Laguardia) es el único núcleo de la comarca en el escalón más alto: hasta 23.000 euros, que pueden llegar a 26.000 con eficiencia energética. Un peldaño por debajo, con 22.000 y 25.000 euros respectivamente, están Barriobusto (Oion) y Viñaspre (Lanciego). Para el resto de pueblos que cumplan el requisito de población, valen las cuantías generales.
El reloj ya corre
El plazo para presentar solicitudes se abre el 14 de octubre y seguirá abierto hasta que se agote el presupuesto o, como muy tarde, hasta el 30 de octubre de 2026. Como en ediciones anteriores el dinero voló, mejor no dejarlo para el último día.
Txomin Ruiz.