
Egun on guztioi. Buenos días a todos y a todas. Así arrancó Txema Elvira, presidente de la Cuadrilla de Rioja Alavesa y concejal de Moreda, la jornada enogastronómica Trilogías Maridadas este pasado sábado. Y con ese saludo empezó algo más que una ruta de pinchos y vino: empezó un sueño cumplido. Cerca de 200 vecinos y visitantes subieron en romería hasta la ermita de Santa Eufemia para inaugurar su rehabilitación, justo 330 años después de que se bendijera por primera vez en 1697.
Txema Elvira agradeció muy especialmente a todas las personas implicadas, pero sobre todo a José Ángel Chasco, cronista e historiador de la villa. “No solo por su implicación, sino por su enorme aportación al conocimiento y difusión de la historia de la ermita, del salto del agua y de la memoria de Moreda. Personas como él hacen que el patrimonio no solo se conserve, sino que se comprenda y se transmita”.
La ermita de Santa Eufemia, ha sido recientemente rehabilitada como mirador y zona de esparcimiento dentro del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino, financiado por los fondos europeos Next Generation. El sentido de esta jornada señalaba Elvira es disfrutar del territorio caminándolo, detenernos en lugares que forman parte de nuestra identidad y hacerlo además compartiendo vino, conversación y patrimonio.
De 150 a 200: una riada en las escaleras de Santa María
La lista inicial era de 150 personas. Tuvimos que ampliar a 200 porque se quedaba fuera medio Moreda. Y aun así hubo que cerrar: vino muchísima gente de otros pueblos de la Cuadrilla y ya no se hizo más propaganda. Es lógico que la gente del pueblo quiera estar, aunque esto sea un evento abierto a toda la comarca. Quien así lo cuenta es el etnógrafo local y alma mater de esta celebración José Ángel Chasco quien añade que Tickets en mano, empezamos a subir la cuesta hacia la iglesia. “Venga, todos a las escalerillas, foto de familia”, dijimos. Y la gente, encantada. Tardamos, claro. Era una auténtica riada humana. Pero al final, pim, pam, pam, todos alineados hasta arriba. La foto lo dice todo: Moreda junta, mirando al mismo horizonte.


Tres discursos, una ermita y el acta de 1696
Con la nueva y preciosa cubierta de madera ya colocada, y el terreno exterior habilitado como mirador y lugar de descanso, José Antonio quien contó cómo talló la imagen de la santa en 2020, en plena pandemia, en Domaikia, cerca de Murguía. Usó una piedra de Moreda que le dio Julián Gorostiaga, marido de la alcaldesa. Y llegó el momento más emotivo: Txema Elvira, nieto de Nunilo Ceballos, leyó la poesía que su abuelo, con 83 años, escribió al pie del Calvario, en el camino de Santa Eufemia. Versos que hablan de su madre, muerta con 45 años dejando nueve huérfanos, de las matracas de los chavales subiendo a la ermita, y que se despiden con serenidad: “Camino de Sta. Eufemia, adiós caminito, adiós”.


Cerró el acto Mara García Díaz de Cerio, alcaldesa, leyendo el acta del Concejo de 1696. La licencia que pidió el pueblo para edificar la ermita de Nuestra Señora de la Soledad sobre las ruinas de Santa Eufemia, y la crónica de su bendición el 1 de abril de 1697 ante Martín y Gregorio López de Aberasturi y Miguel Sáenz González. “Para que siempre conste y haya claridad”, escribió el escribano Carlos González de Viñaspre junto al párroco José García de Jalón Fernández de Oion.
Bendición, gilda y tostada de aceite
Tras la bendición de la ermita, todos los asistentes bajaron al salto del agua de la presa. Allí esperaba el primer Piérola blanco con una gilda. Después, una visita a la artística iglesia monumental de Santa María, con fotos y explicaciones para quien quiso. Y la traca final llegaría con la visita al trujal La Equidad: tostada o pringada de aceite sobre pan de maíz con un crianza Piérola. Los vinos, todos de aquí. Los otros pinchos, de los dos bares del pueblo nos contaba a posteriori el propio José Ángel Chasco.


Hoy hemos vivido un sueño hecho realidad destacaba Chasco, uno de los máximos artífices de este evento celebrado este pasado sábado en Moreda al afirmar ojalá que dentro de otros 330 años los moredanos del futuro recuerden este evento tan bonito. Desearos que hayáis disfrutado del paisaje, de los pinchos, del vino, del aceite y, sobre todo, de la hospitalidad de Moreda. Anotad la fecha. Os aseguro que nos veremos aquí dentro de 330 años, si no físicamente, sí en la memoria de los moredanos que nos sucedan y recuerden concluyó.
José Ángel Chasco tiene un blog donde quien esté interesado puede además de bucear en la historia de Moreda y de Rioja Alavesa ver todas las imágenes y vídeos al completo de esta especial jornada.
Zorionak!
Txomin Ruiz.