
El Ayuntamiento de Oion ya tiene sus cuentas fiscales encarriladas para el año que viene. El Pleno municipal aprobó este pasado miércoles la modificación de las ordenanzas fiscales que marcarán las tasas e impuestos del próximo ejercicio, con 5 votos a favor (EH Bildu y PP) y 3 abstenciones (EAJ-PNV).
Qué cambia en el bolsillo de los vecinos
Las tasas municipales subirán un 2,4%, una actualización general para ir acompasando los precios de los servicios. El IBI también se mueve, aunque de forma mucho más discreta: un ajuste de 0,02 en el tipo, que no responde a una decisión propia sino a una exigencia técnica. Con él, Oion se sitúa en el mínimo obligatorio que establece la Diputación Foral de Álava.
La buena noticia para la ciudadanía es que el resto de impuestos locales se quedan tal y como están. El Consistorio ha optado por congelarlos y evitar así más presión fiscal en los tributos que no se ven afectados por el ajuste foral.
Con estas medidas, el equipo de gobierno defiende que busca garantizar la sostenibilidad de las arcas municipales y mantener en buen estado los servicios públicos, cumpliendo a la vez con el marco normativo fijado por la institución foral.
Txomin Ruiz.