
25 años ya lleva celebrándose esta cita que se ha ganado un hueco fijo en el calendario del verano, y este 15 de agosto vuelve a repetirse la tradicional Marcha a Laguardia, organizada por la Asociación Cultural San Kiliz de Lagrán. Una jornada de senderismo, convivencia y gastronomÃa que une simbólicamente dos pueblos a través de un recorrido a pie que termina, como manda la tradición, con un recibimiento cargado de folklore en las puertas de Laguardia.
Un homenaje a las mujeres que sostuvieron la economÃa familiar a golpe de carbón y caminata
La Marcha de los Carboneros, de Lagrán a Laguardia por el Puerto Toro, atravesando la Sierra de Cantabria rinde homenaje a las mujeres carboneras que antaño recorrÃan este camino a pie con su carbón a cuestas, para venderlo o intercambiarlo en Laguardia por productos de primera necesidad. En una época de escaso transporte y comercio basado en el trueque, ellas sostenÃan buena parte de la economÃa familiar: eran el eslabón final de un oficio que exigÃa dÃas de duro trabajo controlando las carboneras en el monte, hasta lograr un carbón vegetal de calidad, esencial entonces para cocinar y calentar los hogares.
Un dÃa con un cambio de guión
Este año la cita llega con una novedad importante: el cambio de fecha. Normalmente la jornada de juegos y la llegada de los carboneros se celebran el mismo dÃa, pero en esta ocasión el calendario ha jugado una mala pasada. El 15 de agosto, dÃa en que llegan los carboneros, coincide con la festividad de la Virgen en Laguardia, con sus correspondientes encierros, asà que no ha sido posible mantener el dÃa de juegos en la misma jornada. Y el fin de semana siguiente ya entra en juego otro condicionante: las fiestas de Lagrán. Asà que, para no descuadrar el calendario festivo de ninguno de los dos pueblos, este año la Marcha se celebra en solitario, sin la jornada de juegos que la acompaña habitualmente.

Hoy, esta marcha no solo recuerda un oficio duro y casi olvidado, sino que también visibiliza el papel crucial que desempeñaron las mujeres rurales en la economÃa tradicional
El programa del dÃa
La jornada arrancará a las 09:00 horas con la salida desde la plaza de Lagrán. Durante el camino habrá parada para el almuerzo en Puerto Toro, antes de continuar el descenso hacia Laguardia. Ya en la villa amurallada, a las 13:00 horas tendrá lugar el recibimiento, con intercambio cultural entre vecinos, txistus y actuaciones de dantzaris de por medio. A las 14:45 horas llegará el momento de sentarse a la mesa, con la comida en el Restaurante Marixa, uno de los locales más conocidos de Laguardia. Tras la sobremesa y un rato de tiempo libre, el regreso a Lagrán está previsto para las 19:00 horas, esta vez en autobús.

Los carboneros, protagonistas de la tarde
La llegada de los carboneros se espera en torno a la una de la tarde. Tras refrescarse un poco, se preparan para el momento más simbólico del dÃa: el recibimiento con un aurresku dedicado al alcalde y a un representante de la Sociedad de Amigos de Laguardia, entidad organizadora del acto en la localidad. A continuación llega el intercambio tradicional: los carboneros entregan carbón y patatas, y desde la Sociedad de Amigos de Laguardia les corresponden con cestas repletas de productos de las tiendas del pueblo —chorizo, vino, pan y demás especialidades locales.
Otra novedad de este año tiene que ver precisamente con los encierros: el tradicional aperitivo de bienvenida, que normalmente se celebra en el Museo de la Sociedad de Amigos de Laguardia, se traslada este año al Palacio Samaniego. El motivo es sencillo: el museo está ubicado en plena calle Mayor, por donde discurren los encierros a partir de la una y media, asà que resultaba imposible mantener el acto allÃ. En el Palacio, además, los carboneros podrán disfrutar de una vista privilegiada de los encierros desde las ventanas.
Una tradición que se cuida con mimo
Desde la Sociedad de Amigos de Laguardia insisten en la importancia de mantener viva esta cita, que va más allá de los carboneros: «Siempre apoyamos a toda la comarca, todo lo que sea tradicional, no solo los carboneros sino los juegos y cualquier cosa que sea del entorno». Una filosofÃa que explica por qué, año tras año, este acto sigue reuniendo a un buen número de vecinos y visitantes, y que este 2026, pese al cambio de fechas, promete volver a llenarse de gente, buen ambiente y ganas de fiesta.
Txomin Ruiz.