📌’Laguardia no descansa: apenas apagada la Virgen, ya asoma San Juan Degollao’

En Rioja Alavesa hay una broma que ya no es tanto broma: Laguardia es, sin discusión, el pueblo que más fiestas mete en el calendario. Recién despedida la Virgen, este viernes y sábado la Villa vuelve a vestirse de gala con San Juan Degollao, la cofradía de origen guerrero que cierra el verano entre dulzainas, gigantes, cabezudos y jotas por la calle Mayor motivo de sobra para acercarse este fin de semana.

Va a haber que empezar a sospechar que en Laguardia el calendario festivo no tiene páginas en blanco. Todavía no se ha asentado del todo el polvo de las fiestas de la Virgen y ya asoma, puntual como el que más, San Juan Degollao. Este viernes y este sábado la Villa vuelve a echar el cierre a la rutina para celebrar una de sus citas más suyas, más antiguas y, para qué engañarnos, más desconocidas fuera de sus murallas.

Porque San Juan Degollao no es una fiesta cualquiera. Su cofradía nació con vocación guerrera, encargada nada menos que de defender las murallas de la Villa, y aunque hoy ya no hace falta repeler ningún asedio, conserva el nombre y la solemnidad de aquel origen. El ritual arranca con un cohete que resuena entre sus callejuelas, señal de que la cofradía sale a recoger al abad en la iglesia de San Juan, escoltada por dulzaineros y por gigantes y cabezudos que, dicho sea de paso, son de los que más sustos y risas reparten por igual entre chavales y no tan chavales.

Bajo el sol de finales de agosto, todavía verano

Tras la misa en honor al santo llega la parte que de verdad hace vibrar Mayor Kalea: las danzas tradicionales. Los Troqueados mueven palos al ritmo de la música, los danzantes de los Arcos saltan colgados de aros rojos y blancos, y la jota de Laguardia cierra la tanda haciendo bailar hasta los pompones de los sombreros. No es casualidad que se hable de esta cita como el broche final de la temporada estival: cuando San Juan Degollao echa el telón, el verano de Rioja Alavesa empieza a mirar de reojo al otoño.

Así que sí, la fama de Laguardia como el municipio más fiestero de la comarca no es exagerada, es simplemente cierta. Y este fin de semana tiene la excusa perfecta, entre dulzainas, gigantes y jota, para comprobarlo sobre el terreno.

Txomin Ruiz.

436 Visitas totales
300 Visitantes únicos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *