
Laguardia tiene una cita marcada en rojo en el calendario. Los días 22, 23 y 24 de octubre se convierte en el epicentro de una de las pruebas ciclistas más especiales del norte de España: la Orbea Gravel Rioja Alavesa. Y este año es aún más especial, porque celebra su V Aniversario. Cinco ediciones uniendo bicicleta, paisaje, vino y buena gente. Quedan poco menos de cuatro meses para que todo vuelva a arrancar, y las inscripciones ya están abiertas.
La filosofía de la Orbea Gravel Rioja Alavesa es clara: no se trata de competir, sino de sentir. De disfrutar del paisaje, del compañerismo, del silencio del camino y del rugido del viento entre los viñedos. Esa esencia es la que ha conquistado a la comunidad ciclista, que vuelve cada año y anima a nuevos gravelers a descubrir esta tierra única sobre dos ruedas.

Pedales, viñedos y la Sierra de Cantabria como telón de fondo
No hay cronómetro ni clasificación final. «Esto no es una carrera. Es una experiencia para disfrutar del camino», resumen desde la organización de la Orbea Gravel Rioja Alavesa para definir el espíritu de una cita que apuesta por descubrir el territorio sobre la bicicleta, dejando en un segundo plano la competición.
El recorrido lleva a los participantes entre viñedos de la DOCa Rioja, atraviesa pueblos medievales, pasa junto a dólmenes y otros vestigios megalíticos y ofrece como telón de fondo la imponente Sierra de Cantabria, la muralla natural que separa Álava de La Rioja y que, sobre dos ruedas, muestra una perspectiva muy diferente.
Para adaptarse a todos los niveles, la organización plantea dos recorridos: uno corto, de 54 kilómetros y 1.100 metros de desnivel positivo, y otro largo, de 102 kilómetros y 2.100 metros de desnivel. Ambos pueden realizarse tanto en bicicleta de gravel como en bicicleta de montaña (MTB), ofreciendo cuatro alternativas para que cada participante elija la opción que mejor se ajuste a su nivel y a su manera de disfrutar de la experiencia.

Una fiesta que huele a vino y a comunidad
Pero la Orbea Gravel no acaba tras dejar la bici apoyada en la pared. Después vienen las bodegas, los vinos de la comarca y esa sensación de haber compartido algo bonito con cientos de ciclistas llegados de toda España. Eso es lo que ha convertido este evento en una cita consolidada en el calendario cicloturista. Las inscripciones están abiertas en rockthesport.com a 65 euros hasta el 31 de julio, y a 70 euros a partir del 1 de agosto.
En la pasada edición 1500 fueron los participantes llegados de múltiples rincones y países.
Txomin Ruiz.