
Rioja Alavesa también tiene su hueco en el reparto de la vivienda social alavesa, y con nombre propio: Lanciego. El Consejo de Gobierno Foral aprobó este martes, a propuesta del Departamento de Equilibrio Territorial y Ordenación del Territorio, 2.568.964,61 euros en subvenciones para doce actuaciones de rehabilitación de viviendas destinadas al alquiler social o protegido. De todas ellas, el Ayuntamiento de Lanciego se lleva 288.000 euros, la tercera mayor ayuda entre los ayuntamientos, solo por detrás de Artziniega (960.000) y Asparrena (672.000).
Casas con historia para vecinos nuevos
La idea es de las que se entienden sin traducción: aprovechar casas e inmuebles que ya existen para ponerlos en el mercado del alquiler social o protegido, siempre con intermediación pública, y que más gente pueda montar su proyecto de vida en el pueblo. En una comarca de pueblos pequeños como Rioja Alavesa suena a música celestial, porque la falta de vivienda disponible es uno de los grandes frenos para fijar población. Las ayudas cubren hasta el 85% del presupuesto subvencionable en algunas actuaciones y el 75% en otras. Y una buena noticia: la línea partía con cuatro millones y las solicitudes válidas no los agotaron, así que no hizo falta ordenarlas por prioridad y entran todas las admisibles.
Dos años para arrimar el hombro
Las entidades beneficiarias tendrán 24 meses desde la publicación de la resolución para ejecutar las obras. El cobro será escalonado: un 50% antes de que acabe 2026, una vez aportada la licencia de obras o el documento que la sustituya; un 25% a partir de 2027, tras justificar el primer pago; y el 25% restante cuando se acredite todo el gasto. Una pieza más del puzle foral de vivienda, que busca movilizar inmuebles, rehabilitarlos y abrir oportunidades residenciales en todo el territorio.
Txomin Ruiz.