
Desde Laguardia, su pĆ”rroco Cyprien Melibi, sacerdote camerunĆ©s que lleva cuatro aƱos entregado a la Diócesis de Vitoria, ha tejido un puente de esperanza entre Ćlava y su tierra natal: el proyecto Educamerun.
Con profunda sensibilidad y compromiso, el padre Cyprien acompaƱa a familias humildes de varias comunidades camerunesas, ofreciendo a 125 niƱos y niƱas.la posibilidad de un futuro digno. A travĆ©s de Educamerun se financian becas para cubrir matrĆculas escolares y, cada verano, se organiza un campamento lleno de vida donde aprenden habilidades nuevas, especialmente deportivas āel fĆŗtbol y el atletismo destacan entre sus favoritosā, mientras reciben material escolar donado con cariƱo desde EspaƱa.
La respuesta solidaria de Ćlava ha sido muy positiva. Entidades como la Fundación Vital, que aportó una docena de mochilas llenas de ilusión, o la Escuela de FĆŗtbol del Deportivo AlavĆ©s, que donó mĆ”s de 250 camisetas de sus campus, se han unido a este sueƱo. A ellas se suman innumerables personas a tĆtulo individual que, con mochilas, cuadernos, ropa deportiva y Ćŗtiles en buen estado, han querido poner su granito de arena para que estos pequeƱos no queden condenados a la calle ni a un porvenir sin oportunidades.

Los frutos ya se ven: decenas de jóvenes completan sus estudios, descubren su potencial en el deporte y construyen, paso a paso, un camino lleno de dignidad y esperanza.
A principios de marzo partirĆ” un nuevo envĆo con todo lo recaudado, que llegarĆ” a CamerĆŗn para distribuirse entre los niƱos y niƱas del proyecto y aquellos que se incorporan a los campamentos estivales, a travĆ©s de varias parroquias locales.
Aquellos vecinos de Rioja Alavesa que deseen sumarse’ a esta iniciativa solidaria pueden colaborar donando material escolar, mochilas, ropa deportiva o cuadernos en buen estado. Contacta por email a info@diocesisvitoria.org o llamando al 945 14 81 71 (de lunes a viernes, por la maƱana).
Porque un gesto pequeño desde Vitoria o Laguardia señala el Padre » Zipri» como le llaman en Laguardia sus vecinos, puede cambiar una vida entera al otro lado del mar. La solidaridad no conoce fronteras concluye.
Txomin Ruiz.