
La Diputación Foral de Álava financiará los cinco proyectos que han superado el respaldo mínimo en los Presupuestos Participativos de Álava 2027, y dos de ellos son de casa: la mejora de la eficiencia y la accesibilidad de las piscinas municipales de Laguardia y la renovación del patio de Assa Ikastola, en Lapuebla de Labarca.
Dos ganadores con votos de sobra
Las piscinas de Laguardia se han llevado 364 votos válidos y el patio de la ikastola de Lapuebla, 349. Los dos han superado con holgura los 136 votos que se exigían como mínimo en la cuadrilla. El de Assa Ikastola entra por la puerta de atrás: era la segunda propuesta más votada y sale adelante porque en Añana ningún proyecto alcanzó el respaldo necesario, lo que ha dejado dinero libre para rescatar segundas opciones, también en Aiaraldea, con el frontón de Artziniega.
El runrún: ¿ganan los proyectos o gana quien tiene más gente detrás?
No todo son aplausos. Vecinos de la comarca no están conformes con el método de votación que decide los ganadores en cada cuadrilla. Su queja es sencilla: las propuestas que triunfan suelen venir respaldadas por ayuntamientos, ikastolas y centros públicos, no por particulares, y esos colectivos juntan más votos con la mano en el bolsillo. Con ese panorama, lamentan que acabarán teniendo que usar más a menudo las instalaciones de los pueblos grandes, que se llevan las subvenciones «del dinero de todos» por el mero hecho de ser más grandes. Y advierten de que los pueblos cercanos, y cualquier propuesta sin un colectivo numeroso detrás, «tienen todas las de perder».
Participación, sí, pero con calculadora en mano: el debate sobre si el sistema es justo con los pueblos pequeños queda abierto.
Txomin Ruiz.