
Una de las tradiciones más arraigadas de Rioja Alavesa vuelve el 9 de mayo con procesión, danza, gaita y mucho ambiente popular cuando los vecinos de esta localidad un año más celebren sus fiestas de Santo Domingo, una de esas citas que el pueblo lleva en el alma desde tiempos inmemoriales. El momento más esperado es siempre el mismo: bajar en procesión hasta la ermita de Santa María de Bercijana, ese pequeño y entrañable santuario de los siglos XIII-XIV que se alza en un bonito paraje arbolado a poco más de un kilómetro del casco urbano, para acompañar a la Virgen hasta la iglesia de San Juan Bautista, donde permanecerá hasta finales de agosto.


La tradición cuenta que el nombre de la ermita y el de la propia imagen están ligados a la aparición de la Virgen a un pastor de Yécora llamado Berciján, en la colina donde hoy se levanta el santuario. Una historia que el pueblo ha preservado con devoción a lo largo de los siglos.

Danza, misa y mesa: un día completo
La jornada arrancará a las 12:00 con la procesión, animada por los Gaiteros de Laguardia y el grupo de danzas de Yécora, cuyos bailarines lucirán los trajes típicos en azul y blanco, con faldas bordadas en hilo de oro y pañuelos de vivos colores. A lo largo del camino se realizarán cuatro paradas —en la ermita, el cementerio, el parque y la plaza del Solar— donde se bailará la tradicional Danza de la Cadena antes de llegar a las puertas de la iglesia. A las 12:30 se celebrará la misa en honor a la Virgen de Bercijana, tras la que actuarán el grupo de danzas de Yécora y el grupo Irule Taldea de Oion, y se servirá un lunch en el frontón.
Por la tarde y la noche, el programa se completa con mus, hinchables para los más pequeños, un monólogo, discoteca móvil y bingo musical, para cerrar con una cena popular en el frontón.
Todos los actos son de acceso gratuito, aunque para la cena es preciso inscribirse previamente.
Jai Zoriontsuak!
Txomin Ruiz.