
Laguardia se prepara para vivir un fin de semana muy especial con la celebración del 50 aniversario de la Fiesta de la Gaita, una cita ya imprescindible en el calendario cultural de la localidad, que este año rendirá además un merecido homenaje a los gaiteros Víctor y Rodolfo de Marcos Uzquiano. Será una edición cargada de emoción, música y memoria, pensada para reconocer medio siglo de tradición y la aportación de quienes han mantenido vivo este legado festivo y popular.
Medio siglo de tradición
La Fiesta de la Gaita cumple 50 años convertida en una de las celebraciones más queridas de Laguardia. A lo largo de estas cinco décadas, la música, el ambiente en las calles y la participación vecinal han hecho de esta cita un símbolo de identidad colectiva, capaz de reunir a generaciones distintas en torno a una misma emoción compartida.
En esta edición tan señalada, la localidad no solo celebrará la continuidad de una tradición, sino también su capacidad para renovarse sin perder su esencia. El programa previsto combina música, ambiente popular y actividades que pondrán en valor el carácter festivo y cercano de esta celebración.

Un homenaje con nombre propio
Uno de los momentos más especiales de la jornada será el homenaje a Víctor y Rodolfo, dos gaiteros estrechamente ligados a la historia de esta fiesta y muy presentes en la memoria afectiva del pueblo. Su trayectoria representa el espíritu de dedicación, compromiso y cariño por la música popular que ha dado sentido a esta celebración durante tantos años.
En Laguardia, allá por los años sesenta, nacieron los hermanos Rodolfo y Víctor de Marcos Uzquian, miembros de una familia con la música profundamente arraigada. Desde jóvenes, nunca negaron su colaboración a nadie: ayuntamientos, grupos de danzas, bandas o amigos —siempre estuvieron presentes cuando se les necesitaba.Ambos tuvieron el privilegio de vivir intensamente su gran pasión y de hacerlo rodeados de personas que, con el tiempo, se convirtieron en mucho más que compañeros.
Víctor falleció el pasado mes de agosto, pero hay imágenes que permanecen imborrables. La de los dos “Vitines” tocando juntos es una de esas que quedan grabadas para siempre en la memoria de quienes tuvieron la suerte de verlos. Eran personas excepcionales, capaces de provocar la risa sin esfuerzo y de llenar cualquier rincón de alegría.Por eso, este homenaje —en su pueblo y coincidiendo con el 50 aniversario del Día del Gaitero— es tan merecido se señala desde el Ayuntamiento de Laguardia.
Una fiesta para compartir
La celebración del 50 aniversario llega con vocación de encuentro y de participación. Vecinos, vecinas y visitantes están llamados a sumarse a una fiesta que mira al pasado con orgullo, pero también al futuro con ilusión. La gaita volverá a sonar en Laguardia como símbolo de continuidad, emoción y pertenencia.
Con esta edición, Laguardia reafirma su apuesta por una tradición que sigue muy viva y que, medio siglo después, continúa reuniendo a todo un pueblo alrededor de la música y la memoria compartida.
Txomin Ruiz.