📌’Álava no puede esperar a que arda un monte para actuar»: Hontza y GADEN piden a la Diputación una norma que blinde los pueblos frente al fuego’

El aviso llega en pleno agosto, con el calor apretando y el riesgo de incendio forestal en su punto más alto del año. Las asociaciones ecologistas Hontza y GADEN han reclamado a la Diputación Foral de Álava una «normativa de obligado cumplimiento» para prevenir los incendios forestales y proteger a las personas, los pueblos, los espacios naturales y los montes alaveses. Su planteamiento es claro: no basta con tener más medios de extinción cuando el fuego ya ha prendido, hay que actuar antes, sobre las causas y sobre el propio territorio, empezando precisamente por esa franja donde se tocan las casas, los campos y el monte.

El origen del fuego está, casi siempre, en nuestras manos

El dato que sostiene toda la propuesta es contundente: según el Gobierno Vasco, entre el 70% y el 85% de los incendios que se registran en Euskadi tienen origen humano, ya sea por acciones intencionadas o por negligencias, muchas de ellas ligadas a quemas de matorral, monte bajo o labores agrícolas. Para Hontza y GADEN, esto significa que la primera batalla contra el fuego no se libra con hidroaviones, sino evitando que la chispa llegue a saltar. Por eso piden reforzar la vigilancia y el control en los periodos de mayor riesgo y buscar alternativas reales a las quemas tradicionales. Como resumen ellos mismos: «No basta con apagar los incendios cuando empiezan. Si la mayoría tiene un origen humano, la primera política de prevención debe ser evitar que el fuego llegue a producirse.»

Franjas de seguridad, menos arizónica y bosques más diversos

La propuesta entra también en el terreno más técnico. Las organizaciones plantean crear franjas de protección alrededor de los núcleos habitados y los espacios naturales, que en las zonas de mayor riesgo podrían alcanzar o superar los 200 metros, combinando barbechos, caminos, zonas verdes y arbolado autóctono bien gestionado. Ponen como ejemplo el anillo verde de Vitoria-Gasteiz, un modelo que consideran perfectamente trasladable a los pueblos alaveses. A esto suman una propuesta que puede generar debate en muchos jardines: prohibir nuevas plantaciones de ciprés de Arizona en los setos cercanos a las viviendas, ya que sus resinas favorecen una combustión rápida e intensa, y sustituir progresivamente los existentes por especies menos inflamables como el espino albar o el endrino. También reclaman diversificar las plantaciones forestales de coníferas introduciendo frondosas autóctonas, y no descartan la utilidad de pequeños puntos de agua estratégicamente repartidos por el territorio.

En definitiva, Hontza y GADEN insisten en que la solución no pasa por pelar el monte ni dejarlo artificialmente desnudo, sino por construir un territorio más resiliente. Como concluyen ambas organizaciones: «Álava no puede esperar a que se produzca un gran incendio para actuar. La prevención debe formar parte de la planificación del territorio y debe empezar por proteger los lugares donde viven las personas.»

Txomin Ruiz.

555 Visitas totales
291 Visitantes únicos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *