📌’El aceite de Rioja Alavesa sale a la carretera: llega la ruta del oleoturismo’

Txema Elvira, presidente de la Cuadrilla de Rioja Alavesa, lo tiene claro: el aceite no es un complemento, es identidad. Y quiere que quien visite la comarca pueda vivirlo de primera mano: caminar entre olivos, conocer los trujales, degustar sus aceites y entender que aquí este producto lleva siglos formando parte de la vida cotidiana. Con ese espíritu nació, este pasado domingo durante la decimotercera edición de la Fiesta del Aceite de Rioja Alavesa celebrada en Moreda, el anuncio oficial del proyecto de oleoturismo.

Un proyecto de 300.000 euros convertirá el Trujal de Barriobusto en el corazón de una ruta que conectará almazaras, olivares y tradición en la zona oriental de la comarca
La iniciativa se enmarca dentro del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino —27 actuaciones organizadas en cuatro ejes— y cuenta con un presupuesto que ronda los 300.000 euros.

Un trujal centenario que se reinventa

La primera gran apuesta es la rehabilitación del Trujal de Barriobusto, que se transformará en un centro de interpretación moderno: exposición permanente sobre la elaboración tradicional del aceite, grandes ventanas abiertas al paisaje olivarero, recursos digitales e interactivos. Las obras ya están en marcha y deberían cerrarse en mayo, con el objetivo de que en julio o agosto el espacio esté funcionando a pleno rendimiento.

Una ruta abierta a quien quiera sumarse

La segunda pata es la Ruta del Aceite, que conectará ese centro con los trujales de Moreda, Lanciego y Oión, además de productores locales como Héctor Eraso y su «Olio live». La ruta está abierta a quien quiera unirse —bodegas con aceite incluidas, sin importar dónde estén— y se integrará en la plataforma digital del plan, enlazada con la Ruta del Vino y con visitriojalavesa, para que el visitante pueda diseñar su propia experiencia desde los tótems interactivos que se instalarán en los municipios.

Elvira no oculta el trasfondo emocional y estratégico del proyecto. En un momento complicado para el vino, con tierras abandonadas y relevo generacional en caída, el olivar puede ser esa pequeña luz al final del túnel: «No se trata de vivir del turismo, sino de que los pueblos pequeños no desaparezcan.» El aceite, recuerda, es anterior y más esencial que cualquier tendencia: tú y yo podemos vivir sin vino, pero sin aceite, difícilmente.


Txomin Ruiz

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