
La fiesta de la vendimia de Kripan, esa cita que cada año junta en la plaza a viticultores, bodegueros y vecinos de toda la comarca, sirvió ayer también de escenario reivindicativo. Los cuatro sindicatos con presencia en el sector se concentraron durante la celebración para hacer visible una reclamación que llevaba meses sobre la mesa: la renovación del convenio del vino de Rioja Alavesa.
Desde principios de año permanece abierta la negociación de este convenio, clave para las condiciones laborales de quienes trabajan en viñedos y bodegas de la comarca. ELA, como el resto de organizaciones sindicales, había presentado ya su propia plataforma de mejoras, sin que la patronal SEA diera respuesta. Tras varios meses sin movimientos por parte empresarial, los sindicatos decidieron unir fuerzas y presentaron una plataforma conjunta que, hasta el momento, tampoco había obtenido contestación.

Un llamamiento directo al Lehendakari en plena fiesta
Fue en ese contexto de bloqueo en el que Kripan se convirtió ayer en punto de encuentro para la protesta. Aprovechando que la fiesta reunía a prácticamente todo el sector viticultor de la zona, la intersindical hizo visibles sus reivindicaciones con una concentración que buscaba, sobre todo, presión y visibilidad. Además de exigir a la patronal que se sentara a negociar en serio, los sindicatos lanzaron un llamamiento directo al Lehendakari, Imanol Pradales, para que el Gobierno Vasco impulse el convenio que, aseguran, necesita con urgencia el sector vitivinícola alavés.
La imagen de las pancartas sindicales conviviendo con la fiesta del vino resumió bien el momento que atraviesa la comarca: por un lado, la celebración de una vendimia que vuelve a marcar cifras notables; por otro, la exigencia de que quienes la hacen posible en el día a día cuenten por fin con un convenio a la altura.
Txomin Ruiz.