
El Consejo de Gobierno Foral ha dado luz verde a una convocatoria de subvenciones dirigida a entidades locales para que puedan adquirir y rehabilitar viviendas con destino al alquiler social o protegido, y también para favorecer que los jóvenes del territorio puedan emanciparse. Se trata de una de las necesidades más sentidas en materia de vivienda, y la Diputación responde con una apuesta económica concreta y ambiciosa.
La iniciativa nace con un objetivo claro: ampliar el parque público de vivienda, especialmente en los municipios más pequeños —los de menos de 20.000 habitantes—, apostando tanto por la compra y rehabilitación de inmuebles de alquiler social o protegido con intermediación pública, como por los alojamientos dotacionales orientados a la emancipación de las personas jóvenes.
Tres líneas de actuación, un mismo objetivo
El programa, que forma parte del acuerdo presupuestario con Elkarrekin-Araba, articula su acción en torno a tres ejes: la adquisición de viviendas para alquiler social, su rehabilitación, y la recuperación de inmuebles o alojamientos dotacionales para jóvenes. En este último caso, incluso se podrá actuar sobre edificios con usos distintos al residencial, siempre que tras la intervención pasen a funcionar como vivienda.
Los seis millones se distribuyen en varias anualidades: un millón en 2026 para adquisición, dos millones ese mismo año para rehabilitación —con un millón adicional en 2027 y otro en 2028—, y el resto destinado a programas de apoyo a la emancipación juvenil repartidos entre los próximos ejercicios.

Más apoyo para los municipios más pequeños
La financiación se articula de forma progresiva según el tamaño del municipio y su nivel de riesgo de despoblación. Los ayuntamientos y concejos de menos de 2.000 habitantes pueden alcanzar hasta el 75 % de subvención, frente al 50 % para los municipios mayores. A ese porcentaje base se pueden sumar incrementos adicionales de hasta un 15 % en núcleos con riesgo muy alto de despoblación, y un 10 % más en actuaciones que incorporen mejoras de eficiencia energética.
En cuanto a los importes máximos subvencionables, se fija un tope de 800 euros por metro cuadrado para la adquisición de viviendas y de 1.200 euros por metro cuadrado para las actuaciones de rehabilitación. Por unidad de vivienda, los topes oscilan entre los 50.000 y los 96.000 euros según el tipo de actuación y el tamaño del municipio.
Las entidades beneficiarias deberán comprometerse a mantener el uso de los inmuebles como vivienda de alquiler social o protegido durante un mínimo de 15 años, asegurando así la continuidad del parque público. El plazo para presentar solicitudes se abrirá al día siguiente de la publicación de la convocatoria en el BOTHA y permanecerá abierto hasta el 15 de junio de 2026. Las actuaciones deberán haberse iniciado a partir del 1 de enero de 2026.
Con esta convocatoria, la Diputación Foral da un paso más en su estrategia para facilitar el acceso a la vivienda, aumentar el parque público e impulsar el equilibrio territorial, la fijación de población en el medio rural y la cohesión social en Álava.
Txomin Ruiz.