
Un lugar donde la piedra cuenta historias de hace más de 600 años y sigue emocionando a quien lo mira es el pórtico policromado de la Iglesia de Santa María de los Reyes, en Laguardia. Esta joya del gótico europeo no es solo una obra de arte: es memoria viva, un espacio que ha sido testigo de la vida social, religiosa y cotidiana de la villa desde finales del siglo XIV.
Sus relieves y colores nos hablan de la Anunciación, la Natividad, la Epifanía… escenas que convierten la portada en un auténtico “libro de piedra y color”. Para los vecinos de Laguardia es mucho más que patrimonio: es parte de su identidad.
Sin embargo, un exceso de humedad detectado recientemente amenaza su futuro. Si no se actúa, el deterioro podría volverse irreversible y afectar tanto a la estructura como a esa preciosa policromía del siglo XVII que tanto nos enamora.
Un estudio profundo y un compromiso compartido para cuidarlo
Por eso, este 2 de julio la Diputación Foral de Álava y el Obispado de Vitoria han firmado un convenio de colaboración que marca un antes y un después. El acuerdo permitirá realizar un estudio técnico y científico exhaustivo: análisis higrométricos, estudios de materiales y sales, fotografía de alta resolución, termografía y diagnóstico ambiental, entre otras actuaciones.
El objetivo es claro: entender las causas del problema y diseñar una intervención inteligente, por fases, que incluya medidas de conservación preventiva para garantizar que este tesoro llegue en las mejores condiciones a las generaciones futuras.
Ana del Val, diputada foral de Cultura y Deporte, ha destacado que se trata de un paso decisivo para preservar uno de los elementos más singulares de Álava, siempre con rigor técnico y visión a largo plazo. Por su parte, el vicario general Carlos García Llata ha recordado que el pórtico es “un pilar vivo de nuestra identidad” y ha valorado la alianza entre instituciones públicas y la Iglesia como una colaboración en igualdad, unida por la responsabilidad compartida de cuidar este legado común.
Además de su enorme valor histórico, artístico y espiritual, este pórtico es también un activo turístico clave que refuerza el atractivo de Laguardia y de toda la Rioja Alavesa.
Txomin Ruiz.