
En 2025 se cumplieron 80 años de la liberación de los campos de concentración nazis, aquellos lugares donde millones de personas fueron esclavizadas hasta la muerte y que hoy siguen siendo una de las páginas más oscuras de la historia de la Humanidad . En ese horror también quedaron atrapados miles de españoles que, tras la Guerra Civil, buscaron refugio en Francia y terminaron perdiendo la vida muy lejos de sus hogares . Entre ellos, las investigaciones han identificado a catorce alaveses y, de manera muy especial para Labastida, a dos de sus hijos: Félix Villamor Ramírez y Fausto Lacuesta Isas-Isasmendi, cuyos nombres el pueblo quiere abrazar y recordar en voz alta
Félix y Fausto no llegaron a ser vecinos del municipio, pero nacieron en Labastida y compartieron una misma trayectoria de compromiso en defensa de la libertad durante la Guerra Civil, en batallones anarquistas y comunistas respectivamente. Al finalizar el conflicto cruzaron la frontera hacia Francia, donde fueron hechos prisioneros y deportados a los campos de concentración: Félix a Mauthausen, donde murió el 1 de enero de 1942, y Fausto a Buchenwald, de donde fue liberado por las tropas norteamericanas el 11 de abril de 1945 . Sus vidas, truncadas por la barbarie nazi, forman ya parte de la memoria histórica de un pueblo que no quiere que su sacrificio se diluya en el olvido.

Compromiso de Labastida con la memoria democrática
El Ayuntamiento de Labastida viene reafirmando desde hace años su compromiso con la memoria, la libertad y la democracia, como demuestra el acto cívico que, desde 2022, recuerda cada diciembre a la veintena de vecinos asesinados durante la Guerra Civil . Ahora, ese gesto de reconocimiento se amplía para incluir a Félix Villamor y Fausto Lacuesta, en un acto institucional que se celebrará anualmente como forma de agradecimiento a su lucha contra el fascismo y de acompañamiento a sus familias y a todo el pueblo.
Además, el Consistorio ha acordado adherirse al proyecto Stolpersteine, de manera que los nombres de Félix y Fausto queden grabados en el mismo espacio en el que ya se recuerda a las víctimas de la Guerra Civil en Labastida . Con estas pequeñas pero significativas piedras de memoria, la localidad quiere señalar que la defensa de los valores democráticos sigue siendo una tarea presente y que quienes sufrieron la persecución, la deportación y la muerte por oponerse a la tiranía ocupan un lugar irrenunciable en su memoria colectiva.
Txomin Ruiz.