
El parque eólico de Labraza avanza un paso más y lo hace con una fórmula novedosa en Euskadi: la participación ciudadana a través de *crowdlending*. Impulsado por Aixeindar, sociedad participada por Iberdrola España y el Ente Vasco de la Energía (EVE), este proyecto permitirá que vecinos de Álava puedan implicarse directamente en una infraestructura clave para la transición energética. Con 40 MW de potencia instalada, Labraza se perfila como una iniciativa pionera que combina desarrollo sostenible, innovación financiera y arraigo territorial.
Una oportunidad para el territorio
La propuesta busca acercar el proyecto a la ciudadanía y generar un vínculo real con el entorno. En una primera fase, la iniciativa se dirige especialmente a personas de Oion y de Rioja Alavesa, con el objetivo de que puedan invertir en el parque y participar de sus beneficios. Además de su dimensión energética, Labraza aspira a dejar una huella positiva en el territorio, tanto por su aportación económica como por la creación de empleo local durante la construcción y puesta en marcha.
Energía limpia con retorno social
El parque está diseñado para producir alrededor de 99.679 MWh al año, una energía suficiente para cubrir el consumo de miles de hogares y evitar la emisión de unas 16.300 toneladas de CO2 cada año. Más allá de las cifras, el proyecto simboliza una forma distinta de hacer renovables: más abierta, más participativa y más conectada con la sociedad. Con esta iniciativa, Labraza señala Iberdrola no solo suma capacidad eólica a Euskadi, sino que también abre una vía para que la ciudadanía forme parte activa del cambio energético.
Txomin Ruiz.