📌’Paraguas, vino y kilómetro cero: el Uztaberri Eguna resiste el temporal y brinda por Rioja Alavesa’

La «vigésima edición del Uztaberri Eguna» en Lapuebla de Labarca quedará grabada en la memoria como la más lluviosa de su historia. Nadie, ni siquiera los organizadores, esperaba que el frío —con una sensación térmica de apenas tres grados— y la lluvia incesante marcaran de tal forma esta fiesta del vino joven de Rioja Alavesa.

A pesar del aguacero que caía a cántaros, especialmente intenso durante el pregón, y que mermó considerablemente la asistencia respecto a años anteriores, varios cientos  de valientes vecinos y visitantes se resguardaron bajo un mar de paraguas en la plaza para no perderse el acto central.

La alcaldesa, Maite Córdoba, no ocultó las dificultades para hablar bajo el diluvio mientras presentaba esta edición tan especial. Aun así, agradeció de corazón la presencia de los asistentes y resaltó el espíritu de la jornada: una fiesta de puertas abiertas que invita a descubrir el pueblo, el trabajo de sus bodegueros y viticultores, y el esfuerzo que hay detrás de cada botella.

Mikel Garaizabal leyendo el pregón

El testigo lo ha recogido el pregonero de este año, «Mikel Garaizabal», sumiller, enólogo y divulgador del vino con una larga trayectoria ligada a la zona. Habitual de la fiesta desde sus primeras ediciones —incluso estudió y vivió en Laguardia—, ofreció un pregón breve pero cargado de pasión, adaptado a las inclemencias del tiempo.

Rioja Alavésa= kilómetro 0


Garaizabal reivindicó con orgullo la marca Rioja Alavesa: «Tenemos una de las mejores zonas vitivinícolas del mundo y hay que sacar pecho». Animó a los presentes a ser más «chovinistas simpáticos» —es decir, a apostar por lo local y de kilómetro cero— cada vez que se pida un vino en un bar o restaurante. Recordó que basta con fijarse en la etiqueta: si pone «Rioja Alavesa», la botella incorpora al menos un 85 % de uva de la subzona. «Pidamos Rioja Alavesa, que lo tenemos fácil», insistió, antes de invitar a todos a levantar las copas y brindar por la nueva añada, por quienes la hacen posible y por el futuro de los vinos de la comarca. «¡Ezkerrik asko!».


A lo largo de la avenida de la Póveda —y debido al temporal— las siete bodegas participantes tuvieron que trasladar sus stands al interior de sus instalaciones, lo que evitó agobios y permitió un ambiente más íntimo y acogedor. Participaron «Carmen F. Uriarte», «Bodegas Garrido Medrano», «Bodegas Estraunza», «Bodegas Loli Casado», «Bodegas Covila», «Bodegas Larchago» y «Bodegas Casado Morales».

Los asistentes pudieron catar los vinos de la nueva añada en sus versiones tinto y blanco tras haber adquirido previamente en el Punto de información ubicado en la plaza de el Plano la copa con el logotipo del municipio y seis tickets por un precio de diez euros, aunque este hecho ha sido anecdótico porque en ninguna de las siete bodegas recogían estás los tickets con lo cual quienes han acudído a ellas han podido probar y repetir los vinos más veces.

El Carnaval se ha colado en el Uztaberri eguna de este año.


La jornada ha continuado con una «cata comentada» coordinada por el propio Mikel Garaizabal —que este año se trasladó bajo el ayuntamiento para resguardarse del frío— y una comida popular que mantuvo el buen humor pese al agua. Está fiesta ha contado también con la posibilidad de visitar diferentes bodegas  y degustar más vinos.

Esta edición 2026 del Uztaberri Eguna pasará a la historia no por multitudes récord, sino por la resiliencia de un pueblo  Lapuebla de Labarca que, bajo la lluvia, volvió a celebrar con pasión su tesoro: el vino de Rioja Alavesa.

Txomin Ruiz

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