
Hace poco más de un año, en Añana y Mendialdea, un puñado de vecinos empezaron a probar algo sencillo pero con mucho fondo: que el farmacéutico les lleve los medicamentos a casa. El resultado, más de un año después, habla por sí solo: 45 participantes y una valoración tan positiva que la propia diputada del ramo ( Laura Pérez Bolinaga aunque sin nombrarla) no ha podido evitar reconocerlo se asegura desde EH Bildu formación que sin embargo asegura, hay muchas personas que quedan fuera».
Entre los obstáculos actuales, los requisitos: solo pueden acceder quienes tienen reconocido un grado de dependencia 2 o 3, o padecen alguna patología mal controlada.El proyecto funciona. Y, sin embargo, sigue siendo un experimento limitado a dos comarcas.
EH Bildu ha decidido que eso no puede seguir así. Su juntera Ruth Ibisate lo ha planteado con claridad en el pleno de las Juntas Generales de Araba: «Botika etxean eskura puede ser una excelente oportunidad para garantizar la igualdad en el acceso a los servicios independientemente del lugar donde habite cada cual, responder eficazmente al envejecimiento y consolidar población.
EH Bildu pedía a través de una moción convertir el proyecto en un servicio real para toda Álava, revisar esos requisitos y realizar una valoración oficial en profundidad con la participación de instituciones, colegios profesionales, servicios sociales de base y personal de las farmacias implicadas.
Eliminar barreras en el reparto de medicamentos
EH Bildu ha defendido que «el proyecto funciona, la gente está contenta y, sin embargo, sigue siendo un experimento limitado a dos comarcas».
«Si esto va bien, ¿por qué solo unos pocos pueden usarlo?», se ha preguntado la juntera de EH Bildu Ruth Ibisate desde su escaño.
Su propuesta era clara: convertir «Botika etxean eskura» en un servicio real para toda Álava, no solo para quienes tienen dependencia grave o una enfermedad descontrolada. Porque, como ha señalado Ibisate, hay personas que necesitan este servicio y no cumplen los requisitos actuales. «No tiene sentido seguir limitando algo que funciona», ha añadido.
La respuesta del pleno ha sido un sí rotundo… pero incompleto. Toda la oposición se ha alineado con EH Bildu. Sin embargo, el gobierno foral —PNV y PSE— ha votado en contra, dejando la moción aprobada pero sin el respaldo de quienes manejan el presupuesto.
Ahora la pelota está en el tejado de la Diputación: una valoración en profundidad, revisar los requisitos actuales y, sobre todo, escuchar a los farmacéuticos, los trabajadores sociales y los ayuntamientos que ya saben lo que necesita la gente. Lo que está en juego no es solo comodidad: es poder envejecer en el pueblo que te vio nacer, sin tener que elegir entre tu casa y tu salud.
Txomin Ruiz.