
El Consejo Regulador de la DOCa Rioja ya tiene listas las reglas para la próxima vendimia, y el mensaje no deja dudas: la prioridad sigue siendo la calidad por encima de la cantidad. La propuesta se votó hoy en sesión plenaria y salió adelante con un 97% de apoyos del sector.
Así quedan los rendimientos: topes claros para tinta y blanca
Para las uvas tintas se amparará solo el 90% del rendimiento que permite la norma, lo que fija el máximo en 5.850 kilos por hectárea. En el caso de las blancas se mantiene el 100%, con un tope de 9.000 kilos por hectárea.
Si alguien supera esas cifras, todo el exceso tendrá que ir a destilación, sin excepciones. Eso incluye también el 4% de margen que a veces se da por causas climáticas. En la bodega, el rendimiento de transformación amparado será del 69% para la uva tinta y del 70% para la blanca destinada a vino blanco.
Vinos con menos grado, misma exigencia
Las normas ya incorporan lo que se aprobó en junio de 2025: Rioja podrá elaborar vinos con algo menos de alcohol. Los tintos, blancos y rosados podrán bajar hasta grado y medio, y los espumosos hasta un grado. Para hacerlo posible, la graduación mínima de la uva blanca baja de 10,5% Vol. a 9% Vol. La tinta se mantiene en 11%.
La presidenta del Consejo, Raquel Pérez Cuevas, lo explicó así: “Estas normas reflejan la autoexigencia que siempre ha caracterizado a Rioja. El esfuerzo que están haciendo viticultores y bodegas, conteniendo rendimientos, demuestra un compromiso real con la calidad, el equilibrio y la sostenibilidad de la Denominación”.
Con esta decisión, el sector ratifica el Plan de Equilibrio: producir menos, controlar mejor y seguir defendiendo el prestigio de Rioja en cada botella.
Txomin Ruiz.