
El pueblo saharaui cumple 50 años viviendo en campos de refugiados en el desierto. En este contexto de resistencia y precariedad, surge cada año un rayo de esperanza: el programa «Vacaciones en Paz». Este verano, la asociación Afanis Álava, en colaboración con el Frente Polisario, se ha propuesto un reto ambicioso: encontrar 40 familias de acogida en el territorio alavés, casi el doble que el año pasado.
Rioja Alavesa: un altavoz de solidaridad
Aunque la mayoría de las acogidas se concentran en Vitoria, la comarca de Rioja Alavesa ya tiene una huella solidaria. Actualmente, localidades como Navaridas y Labastida cuentan con niños que repiten la experiencia, integrándose como un miembro más de la familia durante los meses de julio y agosto. En las imágenes os presentamos a Nayem y a Elmehdi. «Al principio puede dar vértigo, pero luego todo fluye. Son niños que aprenden rapidísimo y enseguida pasan a ser uno más de la familia«, explica Estíbaliz Barrio, miembro de Afanis quien añade que de los 21 menores que vinieron en 2025, 20 van a repetir este año la experiencia.


Mucho más que unas vacaciones
La estancia en Álava no es solo ocio; es una cuestión de salud y bienestar. En los campamentos, menos del 25% de los niños tiene una alimentación equilibrada, y el acceso a productos frescos como fruta o pescado es casi imposible. Para las familias que decidan dar el paso, la asociación ofrece un respaldo total desde una gestión integral del programa, encargándose de toda la documentación necesaria y de los costes de viaje hasta la llegada de los menores a Vitoria-Gasteiz.
Los menores además cuentan con salud garantizada: disponen de tarjeta sanitaria de Osakidetza, acceso a la revisión dental del PADI y, si lo necesitan, financiación para gafas. Para facilitar la conciliación familiar, la asociación otorga ayudas económicas que cubren campamentos o colonias de verano, permitiendo que las familias acogedoras mantengan su rutina laboral sin interrupciones.
Además, se organiza un acompañamiento cercano mediante puntos de encuentro y excursiones todos los jueves de julio, donde tanto los niños como las familias pueden compartir experiencias, fortalecer vínculos y enriquecerse mutuamente.


¿Cómo participar?
Los niños y niñas que vendrán este año tienen 11 años. El plazo para inscribirse está abierto hasta finales de febrero, debido a los tiempos que exige la Ley de Extranjería para tramitar la documentación. Aquellas familias que sientan curiosidad, romper el hielo y resolver dudas, pueden contactar con la asociación para una reunión informativa presencial sin compromiso.
Acoger no es solo dar; es recibir una lección de alegría. Como dicen desde Afanis, «el momento de la despedida no es triste, sino «bonito», al ver cómo un niño vuelve a su hogar lleno de ilusión y con las pilas cargadas tras un verano inolvidable«

Txomin Ruiz.