📌’Berberana vuelve a reunir a Rioja Alavesa en una romería con historia, tradición y mucha vida’


Hay lugares que son mucho más que un lugar. Berberana es uno de ellos. Cada primer sábado de septiembre, cuando el verano empieza a despedirse y los viñedos se preparan para una de las épocas más importantes del año,  Rioja Alavesa tiene una cita con una tradición que lleva décadas reuniendo a sus pueblos.

Este año será el sábado 5 de septiembre cuando la romería vuelva a tomar las campas de Berberana. La jornada comenzará a las 12:30 horas con la misa en la ermita, pero, como viene ocurriendo desde hace generaciones, la celebración continuará después al aire libre, en un ambiente mucho más festivo y familiar.

El programa de este año mantiene ese carácter popular que siempre ha distinguido a Berberana. Desde las 12:30 hasta las 18:00 horas habrá actividades en el parque, con juegos infantiles para los más pequeños. A las 13:30 horas llegará uno de los clásicos de la jornada: el Campeonato de Lanzamiento de Boina, que repartirá dos jamones como premio, mientras la música de DJ Fonta acompañará buena parte de la fiesta.

La tarde tendrá también su espacio para la creatividad y la juventud. Entre las 16:00 y las 18:00 horas se celebrarán talleres juveniles en los que se podrá crear y personalizar un tote bag pintado o estampado. Y a las 16:30 horas, llegará otro de los momentos más esperados para los habituales de Berberana: los campeonatos de mus y brisca, con nada menos que cuatro jamones de premio.


Una historia que comenzó con una idea muy clara: hacer comarca


Pero Berberana tiene detrás una historia que merece ser contada. La actual romería nació en 1948, cuando el entonces arcipreste de Rioja Alavesa, Genaro Quincoces, planteó recuperar la antigua ermita, que se encontraba en ruinas, y convertirla en un lugar de referencia para toda la comarca. Su idea no era únicamente religiosa. Quería crear un espacio capaz de reunir a los distintos pueblos y generar un verdadero sentimiento de comarca.

Y la iniciativa tuvo una respuesta espectacular. Durante los años de mayor esplendor llegaron a reunirse más de 2.000 personas, procedentes principalmente de Laguardia, Samaniego, Páganos, Navaridas y Leza, aunque la convocatoria trascendía esos municipios. Se acudía incluso con las cruces de las parroquias y hubo épocas en las que se habilitaron servicios especiales de autobús.

Aquella Berberana era una auténtica fiesta popular: música, almuerzos, danzas, concursos, sokatira, lanzamiento de txapela, mus y brisca. Con el tiempo, algunos de aquellos ingredientes han cambiado, pero la esencia permanece.

La romería atravesó también momentos complicados. En los años ochenta llegó a dejar de celebrarse por falta de personas que asumieran su organización. Más tarde, vecinos y la Sociedad de Amigos de Laguardia impulsaron su recuperación y la Cuadrilla de Rioja Alavesa acabó incorporándose también a su organización y promoción. En 1994, además, la Diputación intervino en la recuperación de la ermita y su entorno, acondicionando el edificio y creando el parque que hoy acoge la celebración.

Una ermita medieval y un pueblo que desapareció, pero cuyo nombre sigue vivo

El escenario tampoco es casual. La ermita de Berberana se encuentra en la falda sur de la Sierra de Cantabria, dentro del término de Laguardia, rodeada de encinas y naturaleza. El Ayuntamiento la describe como una pequeña ermita románica situada a unos tres kilómetros de la villa y recuerda que a la romería acuden vecinos de distintos pueblos de la zona.

El lugar conserva además la memoria de un antiguo pueblo llamado Berberana, documentado ya en el siglo XIV y que terminó despoblándose. De aquella aldea quedó fundamentalmente la ermita, convertida hoy en uno de los testimonios históricos más singulares de este rincón de Rioja Alavesa.

Por eso la cita del 5 de septiembre tiene algo especial. No se trata únicamente de subir a la ermita, escuchar misa, jugar una partida de mus o intentar llevarse un jamón lanzando una boina. Es también una manera de mantener vivo un espacio que nació con una vocación muy concreta: que los pueblos de Rioja Alavesa se encontraran, compartieran y se reconocieran como parte de una misma comarca.

Y quizá esa sea la mejor explicación para entender por qué, tantos años después, Berberana continúa teniendo sentido. Cambian las generaciones, cambian los juegos y cambia la música. Pero la idea de fondo permanece: un día para salir de cada pueblo y encontrarse con los demás.

El próximo 5 de septiembre, una vez más, la ermita abrirá sus puertas, sonará la música y las campas volverán a llenarse de familias, cuadrillas, partidas de cartas, niños y vecinos. Berberana volverá a hacer comarca.


Txomin Ruiz.

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