
El proyecto de dar vida a la banda de música de Oion sigue adelante con paso firme, aunque con la paciencia que requieren las cosas bien hechas. En su tercer año de andadura, que arrancará oficialmente el próximo 1 de octubre, la Escuela de Música se marca como principal objetivo consolidar este sueño e invitar a los vecinos a descubrir la magia de los instrumentos de viento.
Aunque el curso pasado ya contó con cerca de 30 alumnos y se sumaron dos saxofonistas y algún trompetista, el gran reto actual es equilibrar la formación. La escuela goza de una excelente salud en especialidades como el piano, la guitarra o la batería, pero para que una banda suene con toda su fuerza, se necesita una base sólida de instrumentos de viento-madera y viento-metal, como oboes, clarinetes, trompas o trombones.

Inspirar desde la base para crear
cantera
Javier Solano, con quien hemos hablado, es el actual director de la Escuela de Música y de la Banda de Música de Viana, y ha mostrado su preocupación por los retos que conlleva empezar desde cero, aunque también su plena consciencia de que un proyecto así requiere tiempo y dedicación. Desde la escuela, eso sí, la ilusión no se pierde.
Con el objetivo de motivar a nuevos alumnos y despertar el gusanillo musical tanto en niños como en adultos, ya se está planificando un concierto didáctico para el mes de septiembre, coincidiendo con el inicio del nuevo curso escolar. La idea es acercar estos instrumentos a la comunidad y demostrar que, con un poco de práctica, cualquiera puede formar parte de este proyecto colectivo.
Las clases se mantendrán en un formato flexible de lunes a jueves, adaptándose a las diferentes especialidades y niveles. Toda la información detallada sobre las inscripciones y los horarios se puede consultar en el cartel informativo de la escuela. El camino para ver a la banda de Oion en pleno apogeo será un proceso de unos años, pero la invitación ya está abierta para cualquiera que quiera empezar a escribir esta bonita historia musical.
Txomin Ruiz.