
Hay entidades que trabajan para que un territorio no se rompa por dentro, y Bitartean Jolasean lleva años siendo una de ellas en Rioja Alavesa. La asociación, reconocida por el Gobierno Vasco como entidad de Utilidad Pública, acaba de hacer balance de su 2025: cerca de 2.500 personas de 15 orígenes culturales distintos han pasado por sus actividades, repartidas por los 15 municipios de la comarca.

Un equipo pequeño para una labor enorme
Detrás de estas cifras hay solo cuatro personas, un equipo interdisciplinar que combina trabajo social, antropología, mediación e igualdad de género. Han desarrollado 15 actividades que se han traducido en 50 encuentros vecinales, además de acompañar a los grupos comarcales de Convivencia Intercultural en 18 reuniones.
De la cocina a la poesía
El trabajo se nota en lo cotidiano. En Oion, la Agenda Goxua ha sumado doce personas nuevas a sus talleres de cocina y costura, con ludoteca incluida. En Labastida, dos encuentros han combatido la soledad no deseada. En mayo, la iniciativa Poetas llenó de versos los escaparates de Laguardia, Oion, Lantziego y Labastida, escritos en euskera, árabe, rumano o caló.
En Lapuebla de Labarca, un grupo de mujeres se reúne cada trimestre para merendar y compartir platos de sus países de origen. En Eskuernaga, mujeres de entre 37 y 92 años han hablado sobre los derechos conquistados a lo largo del siglo. Y en Yécora, mujeres migradas y locales practican castellano juntas.
Una red que sostiene el territorio
Bitartean Jolasean colabora ya con más de 50 entidades aliadas y participa en el Foro de Igualdad de Rioja Alavesa, con una idea que atraviesa toda su memoria: la diversidad no es un problema que gestionar, sino una riqueza que cultivar, hasta convertir la comarca en un territorio donde nadie se quede al margen.
Txomin Ruiz .