
La casualidad ha querido que el sábado 18 de julio, fecha en la que este año se cumplen noventa años del alzamiento militar de 1936, la casa del concejo de Labraza se llenara de vecinos, memoria y justicia tardía. El historiador Javier Gómez Calvo ofreció una charla en la que repasó el contexto histórico de aquellos años convulsos, mientras se rendía homenaje a Teodoro Calvo Galilea, vecino de esta localidad represaliado por el franquismo y cuya historia había permanecido en el olvido hasta hace bien poco.

Una bisnieta reconstruye su historia
El verdadero hilo conductor del acto fue Leticia Pascual Ortigosa, bisnieta de Teodoro, que archivo tras archivo ha ido reconstruyendo la vida de su antepasado: un barbero de oficio afincado en Logroño, militante de la CNT, detenido en varias ocasiones y vinculado a episodios de gran calado revolucionario, hasta el punto de haber llegado a poseer explosivos.
Un hombre que, curiosamente, nadie en Labraza recordaba, porque la profesión de practicante de su padre le había llevado a crecer de pueblo en pueblo antes de establecerse finalmente en la capital riojana. Leticia compartió con el público no solo la biografía de Teodoro, sino también el propio proceso de búsqueda que le ha llevado a descubrir esta historia familiar silenciada durante décadas.

Antes de su intervención, Óscar Layana, concejal socialista en el ayuntamiento de Oion, hizo una introducción explicando cómo había llegado hasta este relato, poniendo en contexto el trabajo de recuperación que ha hecho posible el homenaje.
Una tarde que trascendió lo local
Al acto no solo acudieron vecinos de Labraza y de los pueblos cercanos: también se acercó gente desde Logroño, entre ellos representantes de La Barranca una asociación de La Rioja creada para recuperar y preservar la memoria de los asesinados y represaliados en La Barranca y en toda La Rioja a raíz del golpe militar del 18 de Julio de 1936.
Durante el turno de intervenciones del público se recordaron además otros casos cercanos de personas represaliadas, en una muestra de que la memoria compartida sigue viva en muchos rincones de la comarca.
Desde La Pilastra, la asociación de memoria histórica recién creada en Rioja Alavesa y organizadora de la cita, se insistió en la necesidad de seguir recuperando nombres olvidados, como forma de restituir la dignidad que la represión franquista les arrebató. No es la primera vez que la asociación impulsa este tipo de homenajes: hace apenas un mes protagonizó un acto similar en Elciego, y todo apunta a que no será el último.
Txomin Ruiz.