
Un año más, la historia se repite. Kutxabank cerrará su oficina de Oion durante prácticamente tres semanas completas, dejando sin servicio presencial no solo a los vecinos oyoneses, sino también a los de Yécora, Moreda,Lance, Kri6, ElVillar, Labraza y Barriobusto, que dependen de esta sucursal para sus gestiones cotidianas. Un cartel colgado desde ayer en la fachada de la oficina confirma lo que ya es costumbre cada verano: del 3 al 21 de agosto, la atención al cliente quedará derivada a otras localidades.
Las alternativas: coger el coche y buscar hueco
Según recoge el propio cartel, los clientes de Oion tendrán que desplazarse a Laguardia los lunes, miércoles y viernes, a Labastida los martes, o a Elciego los jueves, cada oficina con su horario y su teléfono correspondiente. Para quien no quiera o no pueda moverse, Kutxabank recuerda que existe su red de cajeros Kutxazain, la atención telefónica y la app del banco. Soluciones digitales, sí, pero que dejan fuera a buena parte de una población, muchas veces de edad avanzada, para la que el trato cara a cara en la ventanilla no es un capricho, sino una necesidad.
Cercanía de escaparate
Resulta cuando menos llamativo que sea precisamente Kutxabank, una entidad que se define a sí misma como comprometida con las personas y con la banca local, la que año tras año deje a todo el este de la comarca sin oficina abierta durante buena parte del mes de agosto. Ya van siete veranos consecutivos en los que Oion y sus pueblos vecinos reclaman más cercanía y accesibilidad, y siete veranos en los que la respuesta ha sido la misma: cerrar y remitir a otras localidades. Una desconexión entre el discurso corporativo y la realidad que viven cada verano cientos de vecinos de la zona.
Txomin Ruiz.