Algunos pueblos de Rioja Alavesa llevan demasiado tiempo mirándose los unos a los otros y preguntándose lo mismo: ¿quién se va a encargar ahora del ayuntamiento? La falta de secretarios e interventores municipales no es una anécdota ni un problema puntual. Es una herida abierta que afecta al día a día de miles de vecinos y vecinas.
El Partido Popular de Álava ha puesto nombre y apellidos a esta crisis. En Elciego, han tenido que recurrir a un Técnico de Administración General (TAG) de forma temporal para tapar el hueco. En Baños de Ebro, en los últimos años se han sucedido nada menos que seis cambios en el puesto, una inestabilidad que hace imposible cualquier planificación seria. Pero no tan solo en nuestra comarca n Armiñón, el secretario se comparte con Berantevilla, lo que sobrecarga la gestión y ralentiza trámites que deberían ser ágiles. En Elburgo, la plaza sigue cubierta en provisional.
Se expulsa a secretarios e interventores acreditados por no tener el perfil 4 de euskera, dejando plazas vacantes en plena Rioja Alavesa
Detrás de todos estos casos hay una causa común: la exigencia del perfil 4 de euskera, un requisito lingüístico que la inmensa mayoría de los funcionarios habilitados no puede acreditar.
Paradójicamente, el resultado es que son los alaveses quienes se quedan fuera, y las plazas se cubren, a duras penas y en precario, con profesionales llegados de Gipuzkoa o Bizkaia que, comprensiblemente, se marchan al poco tiempo en busca de mayor estabilidad.
No hay que perder de vista lo que está en juego. El secretario municipal es la figura que garantiza la legalidad en la concesión de licencias, las obras en domicilios, los empadronamientos o la apertura de negocios. Sin un titular estable, todo se retrasa. Y quien espera no es una estadística: es el vecino que quiere reformar su casa, el autónomo que necesita abrir su negocio, la familia recién llegada que quiere empadronarse.
Más de la mitad de los ayuntamientos alaveses no tiene cubierta esta plaza con titular acreditado.Pero hay soluciones. El PP las ha encontrado y ya las está aplicando. El Ayuntamiento de Labastida, gobernado por el Partido Popular, ha conseguido mantener cubierta su plaza de secretario con una medida sencilla y eficaz: eliminar la fecha de preceptividad del perfil lingüístico. Esto permite que funcionarios perfectamente habilitados puedan acceder al puesto, sin que el requisito del euskera actúe como un muro infranqueable. Una fórmula que, mientras se resuelve el conflicto actualmente judicializado sobre competencias y habilitación nacional, puede aliviar de forma inmediata la situación en el resto de municipios.
El PP pide que esta medida se extienda a todos los ayuntamientos alaveses que lo necesiten. Rioja Alavesa merece ayuntamientos que funcionen, con personas preparadas y estables al frente de sus servicios esenciales. Y eso, hoy por hoy, pasa por ser valientes y dar este paso aseguran.
Txomin Ruiz.

