
Si vives en Rioja Alavesa, ya puedes marcar el sábado 27 de junio en el calendario. Salinillas de Buradón vuelve a convertirse en el centro de la comarca con la XIX Jornada de Puertas Abiertas de sus bodegas, organizada por la Asociación Cultural El Pilagar bajo el lema «Nuestras bodegas, retrospectiva de una tradición abandonada». La cita arranca a las 12:00 horas con una recepción en la bodega de Iñaki, y la ruta se recorrerá entre las 12:30 y las 15:00 horas.
Más que vino: costumbres, danzas y memoria de mujer
Porque aquí no se viene solo a beber. Gabriel Uriarte, en representación de la organización, lo explica claro: la idea, como en las últimas ediciones, es poner en valor las costumbres y la cultura del pueblo, no solo el vino. Por eso la jornada enseña cómo se hacían antes las cosas, cómo se organizaba la gente entre vecinos, y se completa con danzas, alfarería y otras actividades tradicionales. Uriarte insiste también en algo que le importa especialmente: reivindicar el papel de la mujer en la historia de Salinillas, recordando a quienes tuvieron viñas o fincas propias y fueron pieza clave de la vida del pueblo.
Por eso, además de la recepción, el arranque incluirá una pequeña explicación, una danza y un homenaje a las bodegas patrocinadoras y colaboradoras. Este año podrás degustar los vinos de Mitarte, Solana de Ramírez, Marqués de Carrión, Solabal, Almaraz, Gontés y Zintzo, entre otras, y conocer el trabajo de Iñaki y Mª Carmen, Leandro y Mª Esther, Ritxar y Tatu, Simón Abecia, Patrocinio Uriarte, Ana María Lasarte y Eduvigis Ogueta.
Trabajo repartido y una fiesta a la medida del pueblo
Detrás de cada edición hay mucha gente echando una mano. El Pilagar sigue funcionando repartiendo las tareas entre vecinos del pueblo, y este año, según cuenta Uriarte, la respuesta en la reunión de preparación fue muy buena: todo está ya en marcha. La asociación mantiene unos 270 socios, con las variaciones normales de cada año. En cuanto a las bodegas, hay un grupo fiel que no falla, aunque algunas se caen y otras se suman; este año, de hecho, alguna bodega que figuraba en el cartel finalmente no abrirá, algo que Uriarte entiende perfectamente dada la situación complicada que vive el sector del vino.
Para que la experiencia no se masifique, la organización procura no superar las 500 personas: en ediciones pasadas la cifra rondó las 430-460, y el año pasado fue algo menor. Cuando termine la ruta, los propios organizadores recorrerán el pueblo para dejarlo todo como estaba. La fiesta seguirá con la Fanfarre Kirrinka animando el ambiente, y a partir de las 19:00 horas la plaza se llenará con DJ Txumasketa hasta las 23:00.
Uriarte lo resume con una idea sencilla: después de diecinueve ediciones, esto ya es parte del pueblo, y aunque suponga trabajo, Salinillas se ilusiona cada año con esta cita. Su invitación es clara: acércate, pasa la mañana, conoce el pueblo, habla con la gente. Porque, como dice él, estos encuentros no son solo para beber vino, sino para hacer comunidad entre los pueblos de la comarca.
La jornada cuenta con el apoyo de la Diputación Foral de Álava, la Junta Administrativa de Salinillas de Buradón, la Fundación Vital, el Ayuntamiento de Labastida y la Ruta del Vino Rioja Alavesa.
Txomin Ruiz.