
Imaginad que vuestros abuelos o vecinos tiene un viñedo o una huerta de toda la vida y, cuando llegue el momento de jubilarse, nadie se queda al cargo. Eso es justo lo que el Gobierno Vasco quiere evitar. El Consejo de Gobierno aprobó ayer una convocatoria de ayudas dotada con 1,5 millones de euros para 2026, pensada para que las explotaciones agrarias del País Vasco no se queden abandonadas cuando sus titulares se retiren, y para animar a la gente joven a coger el relevo en el campo.
Las primas previstas alcanzan hasta 50.000 euros por explotación transmitida, con incrementos adicionales cuando la persona que se incorpora es una mujer, cuando se establece una titularidad compartida o cuando la explotación pasa a una entidad con representación equilibrada de mujeres y hombres.
Dos vías para que el campo no se quede vacío
La consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, Amaia Barredo, explicó que la ayuda tendrá dos líneas de apoyo. La primera va dirigida a quienes ya tienen una explotación y quieren convertirla en un espacio test, es decir, un sitio donde alguien que se lo está pensando pueda probar si esto del campo es lo suyo antes de lanzarse de lleno. La segunda línea premia a quienes cedan o traspasen su explotación a personas de hasta 48 años que quieran empezar de cero en el sector agrario, facilitando así el paso de una generación a la siguiente.
Un campo que envejece sin remedio si nadie actúa
El problema de fondo es serio: más del 30% de quienes tienen una explotación agraria en Euskadi superan ya los 65 años, mientras que solo el 10% tiene menos de 40. Si nadie toma el relevo, muchas tierras y oficios corren el riesgo de desaparecer. Por eso esta convocatoria forma parte de la Estrategia Vasca de Relevo Generacional 2025-2028, un plan en el que trabajan juntos el Gobierno Vasco y las tres diputaciones forales para que el medio rural no se quede sin gente joven que cuide la tierra. La convocatoria se publicará en el BOPV en los próximos días.
Txomin Ruiz.